Es tiempo de reinventarnos

Dicen que las crisis nos dan dos opciones, o sentarnos a llorar o vender pañuelos y que uno decide donde estar. Y aunque suene románticamente cierto, no todos nos encontramos en las mismas posibilidades de empezar un proyecto pues aunque nos sobren las ganas, nos falta dinero. Pero mágicamente se van abriendo las puertas cuando todo parece incierto, este fue mi caso. Soy mamá desde hace un año y estoy desempleada desde hace dos pues me dediqué a disfrutar de mi embarazo y ahora a criar a mi hijo. No me puedo quejar, la satisfacción de verlo crecer es hermosa, sin embargo hace unos meses decidí emprender una venta de carteras de paja toquilla ecuatoriana, le metí mis ganas y todo lo que me quedaba ahorrado con ayuda de mi esposo. Le compré a los artesanos ecuatorianos y me traje mi primera importación a Estados Unidos. Había ya pagado algunas ferias para este año además de una web y pues todo lo que implicaba la promoción de mi nuevo negocio, Tres Palmeras. Empecé a reunirme con tiendas para poder colocar mi producto y pues logré colocarla en una y justo ahí, cuando todo parecía arrancar, nos llegó el Covid19. Decidí verle el lado positivo, aquel al que todos nos aferramos… estoy con vida y mi familia también. La desmotivación fue tenaz, además me tocaba tomar la decisión de cerrar mi negocio luego de casi seis años en Guayaquil, una cafetería de comida saludable y jugos verdes a la que llamé Parada Verde. No tuve tiempo de deprimirme por eso pues ya la situación de Guayaquil en emergencia me tenía suficientemente derrotada.

Lo cierto es que llegó una mañana de esas que extrañaba, la que convirtió mis días en aquello que ya extrañaba, en ese lleno de llamadas, de estar en la computadora planeando y escribiendo. Así nació Ecuadelivery.Vivo en California desde hace tres años y cada vez que deseo enviar algo a Ecuador tengo que hacerlo por currier regular, viajando a Downtown LA para ir a dejar encomiendas, gasto tiempo, gasolina, dinero y paciencia pues tengo que esperar dos a tres semanas hasta que reciban una tarjeta o una cajitadecorada que vi en Target para demostrarles que los extraño, un feliz cumpleaños o un feliz día de la madre. Por qué no puedo comprar en Ecuador y mandarles desde allá mismo? Son las preguntas que me he venido haciendo por años y siempre culpo a la falta de desarrollo del e-commerce pero también a la “viveza criolla” de algunos que ofrecen cosas que nunca cumplen con cuentas falsas de Instagram. A eso súmenle el método de pago: Solo efectivo o transferencia bancaria!! Pero cómo hago si mi banco es Bank Of America y me cobra $30 o más solo por transferir el monto que me piden? Pues decidí solucionar aquello, no solo para mi sino para todos los migrantes. Por qué darle a Target dinero por un detalle que puedo comprar directamente en Ecuador y así apoyar a los pequeños negocios?

Decidí hacer una web y seleccionar inicialmente a mis amigos en este plan piloto y sectorizarlo en Guayaquil, Durán y Samborondón por el momento para ofrecerle a todos quienes estamos fuera, la posibilidad de mandarle a su familia desde una serenata virtual hasta una cangrejada el mismo día. No puedo esperar ver la cara de mi mamá cuando le toquen la puerta y le digan…. Hola esto le mandó Stephania y resulta que son los cangrejos de su restaurante favorito.

No es lo que cuesta, son los detalles y como ya esta pandemia nos ha recordado… no debemos ser soberbios con el tiempo y dejar todo para mañana porque el futuro es demasiado incierto para hacer planes. Los invito a decírselo con flores, con tortas, serenatas, tarjetas de regalo… como ustedes quieran, la sonrisa de ellos abrazará nuestra alma desde lejos.

Bienvenidos y gracias por ayudarme a construir mis sueños mientras ayudamos juntos a los demás.

Stephania L. Borine.